La única ley que rige al ser humano

Cuando las posturas respecto a tu oponente se alejan dale un golpe sobre la mesa para que escuche tu última propuesta. Hacer ruido es una manera zafia, a la par que efectiva, para ser escuchado. El ruido financiado, apoyado y dirigido por un poderoso, actúa como una herramienta de precisión para poner en práctica una de las estrategias más utilizadas para tiranizar a las mayorías: parecer que el pensamiento de la minoría representa el de la mayoría. Es decir, siempre se escuchará más a los típicos cuatro gilipollas que dan la nota que al resto de la humanidad.

Nada cambiaría mientras el poder siguiera en manos de una minoría privilegiada.

El término civilización está directamente asociado con la capacidad que tiene el ser humano para solventar sus problemas desde la cooperación en lugar de la confrontación: lo practica la mayoría. Pero en realidad es todo una patraña. Eso lo saben los poderosos, que manejan a sus minorías para someter al resto y perpetuar su gobierno en países, empresas o asociaciones varias.

La civilización es la victoria de la persuasión sobre la fuerza.

Platón (427 AC-347 AC) Filósofo griego.

La única ley que rige al ser humano es la violencia, nos guste o no. Lo llevamos dentro y forma parte de nuestra supervivencia más innata. Es contradictorio, pero el mundo se ha civilizado gracias al miedo por evitar una gran hostia. La hostia ha generado mucha paz, como así sucediera durante la Guerra Fría. Las hostias expían nuestros pecados. Una buena hostia dada a tiempo sabemos que es un remedio infalible contra muchos males si la mano que la da es sensata. Incluso los poderosos sólo tienen miedo a la agresión física, por eso llevan guardaespaldas.

Hasta la supervivencia de una banda de ladrones necesita de la lealtad recíproca.

Se podría decir que la minoría adocenada tiene la mano más larga que la mayoría prudente, por eso suele gobernar a través su líder. La foto de la noticia del El Confidencial es muy representativa: un filósofo armado con un bazooka. ¿Pertenecerá a esa minoría que impone con violencia sus tesis a la mayoría o es un representante de la mayoría silenciosa a la que se le han hinchado los huevos de tanta injusticia por parte de la minoría?.

La mayoría nunca tiene razón.

En cualquier caso, tristemente la ley que rige al ser humano es la violencia. Si pretendes dialogar con alguien que porta una pistola, o le sacas otra, o es posible que tus buenos argumentos no valgan para nada. Es la revolución pendiente que le queda a esa gran mayoría civilizada.

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